lunes, 3 de diciembre de 2012

José Quintana: Un sobrino en el fondo del banquillo

José Quintana, en la actualidad.
Temporada 96-97: 1 partido, 2 minutos. Temporada 98-99: 12 partidos, 59 minutos. Temporada 99-2000: 4 partidos, 7 minutos. Temporada 2000-01: 7 partidos, 22 minutos. Temporada 2001-02: 2 partidos, 5 minutos. Totales ACB, 30 puntos y 8 rebotes.

Aunque formado en las categorías inferiores del Estudiantes, la trayectoria profesional de José Quintana se desarrolló íntegramente en el Fuenlabrada con escaso éxito, al menos en lo que a presencia en cancha se refiere. Con 27 años decidió retirarse sin haber podido demostrar si era buen o mal jugador. Simplemente no se le vio por ninguna pista en todos esos años de "jugar" (apreciése las comillas) en el equipo que dirigía su propio tío, Óscar Quintana, e impulsaba desde el ayuntamiento de la localidad su padre, el alcalde, José Quintana Viar.

"No jugué por las circunstancias que hay a veces en la vida. Yo me empeñé demasiado en intentar triunfar en casa y eso es imposible. También se me hicieron promesas que luego no se cumplieron. Llegué a tener problemas con Óscar", dice Quintana hijo ahora. Era un alero extremadamente fuerte, muy musculoso, que rozaba los dos metros. Casi cuerpo de culturista, me aventuro a decir. "También tenía buen tiro exterior. Me decían que me parecía a Iker Iturbe. pero no tuve la oportunidad de demostrarlo. Me tuve que haber ido y alguna ocasión hubo de hacerlo, creo que a Valladolid, pero es algo de lo que me di cuenta ya mayor, con la madurez. También me equivoqué al no tener representante. Acabé quemadísimo del baloncesto. Aunque en aquel momento se dijo que lo dejaba por una lesión en el tobillo, podía haber seguido", recuerda.

Época ACB.
Todavía recuerda las sesiones de tiro extra que hacía con Velimir Perasovic, un jugador sobre el que expresa una enorme admiración. "Aprendí mucho con él. Él desde luego que era un crack, pero también vi a otros que no estaban mejor que yo y sí jugaban. Pensé por la filosofía del club que acabaría teniendo alguna opción, pero no fue así".

Desde el 2002, cuando dejó el baloncesto, ha gestionado un gimnasio con unos socios. Ahora lo han vendido y desde hace unos meses Quintana asesora al Fuenlabrada --que, vueltas que da la vida, preside ahora su padre-- en distintas cuestiones, como la creación de una fundación y algunos aspectos deportivos y sociales. También realiza charlas, metido en eso del 'coaching'.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada