martes, 20 de noviembre de 2012

Dusko Ivanovic: Así era como jugador 'el sargento destituido'


Defendido por Lalo García (Forum) en la temporada 90-91. Aquel día anotó 37 puntos. (Fotos: Gigantes)
La destitución de Dusko Ivanovic al frente del Caja Laboral ha sido la gran noticia de las últimas 24 horas en el baloncesto español. Un entrenador de métodos controvertidos, pero de resultados difícilmente discutibles en sus dos etapas en Vitoria, con un paréntesis en Barcelona en el que sí patinó gravemente. Parecía bien integrado en el peculiar 'ecosistema' que genera Josean Querejeta, por mucho que ocasionen desgaste ante la hinchada el hecho de ver mucho tiempo una misma cara en el banquillo y los inevitables vaivenes de los sucesivos equipos.

Campeón de Europa en 1990.
A Ivanovic lo sustituye Zan Tabak, de quien ya hablamos aquí en su vertiente de jugador. Precisamente sobre ese aspecto me he propuesto escribir hoy en lo que concierne a Dusko: todos le conocemos como técnico --caracterizado por su disciplina extrema y su rigurosidad, a veces irracional--, pero también es bueno saber cómo se desenvolvía sobre la pista. También le tuvimos por aquí, que es en lo que me centraré.

Para empezar, aquí podéis ver su ficha en ACB.com. Nacido en Montenegro (bueno, faltaban 50 años para que fuese independiente), jugó del 80 al 87 en el gran club del país, el Buducnost, donde destacó como uno de los máximos anotadores de la competición yugoslava (tope, 28 puntos en la 86-87). De allí pasó a la mítica Jugoplastica de Split en la que coincidiría, ya habréis caído muchos en el dato, con Tabak. Uno era el más veterano de la plantilla y el otro, el junior. Los dos extremos de un grupo fantástico del que no hace falta mirar en las hemerotecas para que te salgan los nombres: Toni Kukoc, Dino Radja, Velimir Perasovic (sí, histórico del Tau, otra conexión), Goran Sobin (también jugó unos partidos en Vitoria), Zoran Savic, Luka Pavicevic, Zoran Sretenovic... Fijaos que el tercer base, que jugaba muy poquito, era Petar Naumoski. Hasta un americano normalísimo como Avie Lester brilló.

Ivanovic era un exterior algo raruno. Al contrario de lo que se pueda pensar por lo que transmiten sus equipos, no era un especialista defensivo, aunque todos recuerdan su gran ética de trabajo y la tutela que ejercía sobre los jóvenes. En ataque metía mucho, pero rara vez tiraba de tres, pese a ser un escolta.

Vestido de aquel amarillo que tanto deslumbraba a los que iban vestidos de azulgrana ganó dos Copas de Europa, siendo un secundario de lujo (entre 17 y 19 puntos por partido), tras lo que recibió al fin el permiso para ganar algo más de dinero en el extranjero. Era la temporada 90-91 y fichó por el Valvi Girona de Alfred Julbe, donde coincidiría con los experimentados Quim Costa, Josep Maria Margall y George Johnson, entre otros. Todo iba fenomenal (promediaba 27 puntos, siendo el segundo máximo artillero de la liga tras Walter Berry, con un tope de 43 al TDK ¡con 20/25 en tiros de dos!) cuando una hernia discal le dejó K.O. para el resto de la campaña y fue sustituido por Richard Rellford.

La 91-92 regresó y sí la disputó íntegra, con una aportación menor (21 puntos), pero también muy importante. La plantilla del Valvi era prácticamente la misma, con la novedad de un chico que vivía su primera temporada en Europa, un tal Darryl Middleton que parece que sigue jugando, cuentan.

Recién llegado a Girona.
En la 92-93 tuvo problemas para encontrar equipo. Suplió durante un mes a Jure Zdovc en el Limoges y en octubre se incorporó de nuevo al Girona sustituyendo al base Johnny Moore. Tanto en Francia como en España cumplió (18 puntos por partido), aunque su mente ya parecía estar en su futuro trabajo: el de entrenador.

"Era muy exigente consigo mismo y trabajador. Nos permitió estar compitiendo arriba con poco dinero", recuerda Julbe. "Como todos los veteranos, era curioso con los métodos y los porqués de las cosas que hacíamos. En casi todos los mayores se puede anticipar un futuro entrenador", añade.

Su desembarco en los banquillos esperaría un poco, aunque también estuvo relacionada con su siguiente estación: la floja liga suiza, en la que, con 36 años, promedió 30 por partido con el Fribourg. La temporada siguiente, consiguió un puesto de ayudante en el propio Girona como ayudante de su excompañero Costa --actual técnico del Huesca, por cierto--, pero en la 95-96 regresaría como entrenador-jugador a Friburgo (y clavó 18,3...).

La historia a partir de ahí es más o menos conocida: Suiza (donde llegó a ser seleccionador), un añito en el Limoges y la etapa más triunfante en Vitoria antes de irse al Palau y regresar al Buesa Arena.

Un último sarcasmo de la historia: ¿sabéis cuál fue el club de debut de Zan Tabak como entrenador-jefe, la temporada 2011-12? Sí, el Girona...

3 comentarios:

  1. Era mejor jugador que entrenador??No sabria decirlo.Como jugador tenia q ser muy facil de entrenar.

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  2. yi lo disfrute los años en girona aunque yo era un chavalillo me dejo maravillado, volvia locos a sus defensores no paraba de cortar por la zona buscando bloqueos de sus compañeros para recibir en carrera y armar el brazo en zero coma!! creo que es de los jugadores mas rapidos que he visto en ese sentido era rapidisimo desde que recibia hasta que lanzaba!! casi siempre eran tiros de dos pero rozando la linea de tres. posteriormente supongo que se debio dar cuenta que casi eran tiros de tres y se prodigo mas en temporadas siguientes con un acierto notable!!! en definitiva era un show verlo jugar y una gozada!!

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  3. Realmente interesante, pero hablais de "extrema disciplina" como algo negativo.
    Los valores de Dusko Ivanovic deberian ser patrimonio de la humanidad.
    Gracias Dusko por todo lo que nos has dado en Vitoria, eres el mejor y te llevamos en el corazón!
    VIVA DUSKO IVANOVIC!

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