domingo, 4 de noviembre de 2012

Carles Ruf: El 'finlandés' que tuteó a los Lakers


Intentando taponar a Magic, en el Open McDonald's de 1991 en París. El partido más recordado de su carrera (Foto: Gigantes)
Carles Ruf. Rubísimo, 2,10, la esperanza del Joventut a finales de los 80 para surtir su juego interior de canteranos con la misma eficacia con la que lo hacía su exterior. En ese sentido, su destino iba entrelazado al de Juanan Morales, otro pívot grande que acabaría prosperando bastante más. Es inevitable decir que Ruf no cumplió las expectativas, y eso que quizás tuviese más calidad que Morales. Pero le faltaba algo. Quizás agresividad.

Ruf nació en Hamina, una localidad finlandesa, aunque creció (y bastante) en Cataluña. Sus genes escandinavos son obvios. Durante cinco temporadas jugó en el Joventut, que lo había reclutado del Colegio Corazonistas de Barcelona. Aunque no con muchos minutos (en ningún año superó los 15 de promedio), eso le permitió acumular un buen puñado de títulos: una Korac, un par de ligas y una casi Euroliga. Aquel famoso triple de Djordjevic lo evitó en el 92, su último año en la Penya.
Luchando por la posición con Juanan
Morales en un Mundial sub-22 oficioso
jugado en Aragón en 1989.
España acudió con dos equipos.

Su progreso se veía más lento que el de Morales, que era el que arañaba el tiempo de juego que dejaban los habituales dos americanos del Joventut (de Reggie Johnson a Corny Thompson, pasando por Joe Meriweather o Lemone Lampley). Sin embargo, hubo una época en la que pareció más metido, con más 'sangre' que habitualmente. Llegamos al Open McDonald's de 1991, el momento más representativo de su carrera.

En aquel entonces, era una rareza ver a un equipo europeo jugando contra un NBA. Y los Lakers eran los Lakers. La NBA los había enviado a París porque conservaban su 'glamour'... y a Magic Johnson. En la semifinal habían superado cómodamente al Limoges (132-101), mientras que el Joventut hizo lo propio con una Jugoplastika a la que ya se le habían ido la mayoría de los buenos (117-86). En la rueda de calentamiento Ruf destrozó un tablero ante el asombro general.

La final apuntaba a paseo púrpura, que, aparte de a Magic, tenía a otros grandes como Byron Scott, Vlado Divac, Sam Perkins, James Worthy y AC Green. ¿Qué pasó? El Joventut se mantuvo en el partido durante casi los 48 minutos y, en una recta final igualadísima, Ruf tomó un inesperado protagonismo. Encadenó varias canastas consecutivas (incluyendo un triple, una suerte que no le se presuponía) que pusieron a los angelinos contra las cuerdas. Sin embargo, también falló un tiro decisivo y el choque acabó 116-114 para los favoritos. Ruf anotó 11 puntos y capturó 5 rebotes en 15 minutos, pero no refrendó esas sensaciones durante la temporada y salió del club verdinegro.

En el Girona.
Tuvo cuatro temporadas más en ACB, todas en el Girona, donde se aproximó a los 20 minutos de promedio. Tampoco tuvo peso estadístico, terminando su carrera en la máxima categoría en 1996 con un total de 258 partidos y 4,5 puntos y 3 rebotes de media. Tras superar una grave lesión de rodilla, siguió jugando, probando en LEB (Breogán, Lleida y Manresa), Portugal (Queluz) y finalmente en la EBA (Aracena y Montcada). Se retiró en el 2003, con 34 años.

Casi siempre intento hablar con los protagonistas para hablar de sus recuerdos y de cómo les va, pero a veces no me hace falta y alguien lo ha hecho ya por mí. En este caso, Ruf fue entrevistado hace poco por Mariano Galindo para la web Encestando. Aquí la tenéis completa. Yo os extraigo algunas frases. Casi todas, porque me ha gustado mucho. Parece un hombre feliz:

"En el 2003 me puse a trabajar un año en una empresa de productos químicos, ya que había estudiado durante dos años empresariales. Todo cambia, porque te has dedicado tanto tiempo al deporte, que lo que emprendas alejado de este ámbito es totalmente nuevo. Empiezas una vida diferente, con otro ritmo. Yo tuve dos hijos y te metes en otro ritmo. Después de la empresa de productos químicos, estuve en una que se dedicaba a la construcción de piscinas para viviendas (entre otras, la de Víctor Valdés). Como soy una persona sociable, me fue bien a la hora de encontrar clientes. Pero empezaba la crisis y entonces ya sabes, tema de vivienda, poco negocio. Lo vi a tiempo y me empleé en una compañía de distribución de materiales higiénicos, de comercial. Y aquí sigo".

"No gané dinero como para retirarme y vivir de ello. No era un Epi o un Gasol, pero eso no me hizo infeliz. Triunfar no es ser siempre el mejor, sino ser feliz con lo que haces y yo lo era".

Junto a Santi Rodríguez, José Luis Galilea y Carlos Jiménez,
antes de jugar un amistoso de veteranos en el 2008.
"¿La final ante los Lakers? Para mí estaba genial todo eso, porque pasaba de ver por la tele a Magic a medirme a él. Y creo que jugamos un buen partido y perdimos por dos puntos, pero te digo que tampoco fui consciente de lo que acababa de pasar. Sí que me acuerdo de que ellos en ese partido no estuvieron muy finos y nosotros, el Joventut, hicimos un gran duelo. Cuando todo amainó un poco y se sucedían los meses digamos, que durante un tiempo, me daba vergüenza ver aquella final del Open McDonald’s. No sabría explicarte bien las razones".

"Estoy reenganchándome de nuevo al baloncesto, aunque tengo otras aficiones. Siempre he sido muy friqui y desde los 18 años ando tocando la guitarra y la armónica. Ahora esos instrumentos los pongo a disposición de un grupo que he hecho con unos amiguetes, ‘El Gran Manel’, tenemos hasta un disco y todo. Pero te decía que me he reenganchado al basket y ha sido a través de mi hijo, que veremos dónde acaba y también  juego alguna pachanga con los veteranos".

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