sábado, 20 de octubre de 2012

Jordi Pardo: 'La escopeta nacional' ahora vende jamones


En la búsqueda de dos puntos más (Foto: Gigantes del Basket)
Lo de los grandes anotadores nacionales en equipos pequeños hace ya tiempo que terminó. Jordi Pardo fue uno de ellos dentro de una carrera en el que también disfrutó con otro papel: el de reserva de lujo en un Joventut exitoso.

Número 414 de 'Gigantes del Basket' --mi fiel compañera en esta aventura--: Pardo anotaba, con el Valvi Girona, 42 puntos al Natwest Zaragoza. La cifra ha sido conseguida muy escasas veces por un español. Era la quinta jornada de la temporada 93-94. El escolta sacó aquel día lo mejor de sí mismo, sin ni siquiera abusar del triple: metió el que tiró. Además, hizo 10/13 en tiros de dos y un monstruoso 19/19 en tiros libres. Quizás Dennis Hopson y Alberto Angulo, los aleros del equipo maño, se soñasen con él durante algún tiempo.
La famosa portada.

Fue una actuación descollante dentro de una trayectoria en general exitosa. Criado en la cantera del Joventut, su gran temporada en Girona en la 89-90 le valió volver a los verdinegros, con los que ganó dos ligas (90-91 y 91-92). No era titular, pero tampoco tenía un papel testimonial. De hecho, promedió 8 puntos en ambas campañas, formando parte del 'plan B' del juego exterior junto a Dani Pérez. Los titulares eran Jordi Villacampa y Harold Pressley.

"Estuve muy bien en la Penya también, eh. Tenía por delante auténticos monstruos, pero aún así jugué bastante y gané títulos", recuerda ahora. Sin embargo, volvió a Girona, donde lució extraordinariamente y llegó a ser internacional en tres ocasiones. El año de los 42 puntos promedió 19,2 puntos. Sin embargo, en la siguiente campaña esas cifras se redujeron a la mitad (9,7).

De la mano de Pedro Martínez se marchó a Salamanca, donde desde luego no mejoró (3,5). Sin embargo, en aquella temporada 95-96 se gesta un hecho fundamental para su vida actual: hizo relaciones con los responsables de la empresa Juan Manuel Hernández, radicada en Guijuelo y dedicada a la venta y distribución de esos jamones ibéricos que todos adoramos. Cuando se retiró en el 2000 se puso a trabajar para ellos, de vuelta a Girona.

Imagen reciente.
Antes, había apurado sus años de baloncesto en Granada (6,0 ppp) y Portugal, donde recuperó ese espíritu de 'escopeta' alcanzando con el Oliveirense similares cifras a las de Granada. El círculo se cerró con un contrato temporal en Badalona.

Durante un tiempo estuvo muy ligado al basket, más que ahora. Escribía análisis para el Diari de Girona. Ahora lo ve todo bastante lejos, aunque de vez en cuando juega alguna 'pachanga' con los veteranos. "Me gustaba mucho jugar. Y tirar, claro, pero metiendo, eh. Estoy muy contento con esa etapa de mi vida, pero eso no quiere decir que, por ejemplo, te tenga que gustar entrenar para seguir en ello".

Por cierto, Jordi es hermano de Iván Pardo, uno de los primeros sobre los que escribí aquí.

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