miércoles, 3 de octubre de 2012

Anthony Pelle: El tapón, el arte y la serpiente Shaka


Antes o después de un tapón. Seguro.
Anthony Pelle solamente jugó una temporada en España, la 96-97 en Girona. Era, sobre todo, un fantástico taponeador, acabando líder estadístico de la competición con un promedio de justamente 3 por encuentro. Tampoco andaba mal en los otros aspectos (10,1 puntos y 8,6 rebotes), pero ya digo que lo principal era su capacidad de intimidación. Con 2,11, era bastante fino, con buen 'timing', y  valiente. También pasó por Grecia, Italia y ligas menores estadounidenses. Creo que en esta época su estilo hubiese pegado más que entonces.

Pelle tenía fama de ser raro. O muy raro. La historia más mítica que corría sobre él era que vivía con una serpiente en Girona, un poco a modo de mascota. Sus compañeros murmuraban. Tengo el recuerdo de que al tipo le mosqueaba que se hablase de él por eso. Lo localicé en Facebook y, pese a que nos separa un océano (vive en el barrio neoyorquino de Queens), le saqué el tema. Para mi sorpresa, respondió de forma bastante explícita: "Es cierto. Tenía una boa constrictor colombiana de cola roja. La alimentaba bien y salía de vez en cuando, pero nunca fue una molestia. Me fastidió mucho cuando me enteré que no me la podía llevar a América de vuelta conmigo. Se llamaba Shaka".

No es 'Shaka', pero sí el mismo tipo de serpiente.
No acaban las sorpresas con él con esta pedazo de anécdota. Ahora ha empezado con el arte y hace cuadros como los que veréis que ilustran esta entrada, al final. No entiendo mucho de pintura, pero parecen interesantes. Dicen algo. "Estoy haciendo una serie y me gustaría exponer. Trabajo con muchas técnicas: óleo, acrítico, grafitti, pastel... Pero estoy concentrándome sobre todo en el óleo con el pincel. Lo mejor que se puede decir de mí es que soy feliz".

Sus recuerdos de España son positivos, aunque con matices. "He estado en muchos sitios en mi vida, pero nunca olvidaré Girona. Fue una experiencia adorable. Sin embargo, no mucha gente sabe que después de los cinco primeros partidos, el entrenador se me acercó y me dijo que si no podía hacer más, los que mandaban estaban pensando echarme por no tener suficientemente buenos números. Me encantó que me lo dijese y eso cambió mi vida para siempre".  Ese entrenador era Trifón Poch.

Creando.

 Aquí os dejo con una muestra de su arte (click para ver más grande):






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