martes, 18 de septiembre de 2012

Alain Digbeu: El nuevo (y fallido) prototipo exterior

Qué muelles tiene este tío, debía pensar Messina.
Hace no mucho hablé de Xavi Fernández y solté mi teoría de que fue un jugador de otro tiempo distinto al que le correspondía, que le pilló justo la transición hacia unos aleros mucho más atléticos y de menos finura. Uno de los jugadores que ocupó su puesto en el Barcelona fue Alain Digbeu. Ahí va otra teoría: si Xavi era el 'viejo jugador' de los 80, Digbeu era el 'nuevo', el siglo XXI. Esta idea tiene dos lagunas, claro: sigue habiendo gente en la que la calidad pesa sobre el físico, como Juan Carlos Navarro, y Digbeu no acabó de triunfar, de ser un jugador dominante. Y eso que lo tenía todo.

Es de los pocos casos --quizás el único-- de jugador que ha vestido las camisetas de los tres 'grandes' históricos del baloncesto español: Barcelona (99-2002), Real Madrid (2002-03) y Joventut (2003-04). Además, estuvo un par de etapas en el Alicante (2004-06 y 2007-08). Eso nos da un total de 230 partidos en la ACB con 7,1 puntos por partido en 19 minutos.

Digámoslo claramente: se esperaba más de él. Parecía que su destino era la NBA (número 50 del draft del 97 por los Hawks), con un estilo 'muy de allí': grandes saltos, explosividad en los dos lados de la cancha, un tiro exterior irregular, aunque pasable... Con 1,98 estaba a medio camino entre el '2' y el '3'.

Sus tres años en el Barça sí estuvieron jalonados de buenas actuaciones y algunos títulos como el doblete 'made in Pau' del 2001, pero en general daba esa sensación de que podía hacer mucho más con las condiciones que tenía. Era un jugador disperso, capaz de anotar en racha de forma imparable en un momento dado y luego pasar totalmente inadvertido.

En el 2002 no renovó por los azulgranas y el Madrid le reclamó. Y ya se sabe lo que pasó aquella temporada: ignominiosamente, no se metió ni en los 'playoffs' y hubo 'limpia' general. En la siguiente, con el Joventut, logró su mejor temporada en anotación --la única en la que superó, por muy poco, los 10 puntos de promedio--, pero su físico iba perdiendo facultades inevitablemente. En Alicante no le recuerdan con especial entusiasmo y eso que llegaba como fichaje estrella.

Cuando se le contacta, lo principal que dice es que "la Liga ACB es la mejor de Europa y durante mi etapa en el Barça tuve la suerte de jugar con los mejores jugadores y grandes hombres (Aito García Reneses, Nacho Rodríguez, Roberto Dueñas, Rodrigo de la Fuente, Juanca Navarro, Pau Gasol, Saras, Arturas Karnisovas...)".
En la actualidad con su mujer, Burcu Ozcan.

Dejó de jugar en el 2001, en el Estrasburgo de su país, y ahora vive entre Lyon y Estambul. Su mujer es turca. "Estoy estudiando turco y también estoy intentando sacarme el título de entrenador. Me gustaría algún día dirigir a un gran club", afirma.

Como vídeo final de lo que pudo ser y no fue está este reportaje de la televisión francesa cuando tenía 17 años. Brutal.



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