jueves, 2 de agosto de 2012

Ricky Brown: Sabiduría y brazos largos


Si hace dos días hablamos de un americano con gran cartel en Italia que no triunfó aquí demasiado, Roosevelt Bouie, hoy mostraremos la cara contraria. Se trata de Ricky Brown, que supo prolongar en la ACB los éxitos que había logrado en la Lega.

Brown estuvo dos años en el Caja de Ronda, dos en el Real Madrid, uno en el Festina Andorra y un puñado de partidos en el Taugrés Vitoria en lo que sería su última experiencia profesional, ya con 37 años encima. En todos los sitios le recuerdan por su seriedad, por sus ganas de ayudar en el papel que le correspondiese. Su principal característica sobre la pista eran unos brazos largos que le permitían ser superior a su defensor normalmente en los reversos a la media vuelta. Gran juego de pies. También era un especialista en meter la mano en defensa con mucha precisión. Uno de esos robos en la final de la Recopa del 92 se recuerda mucho en el Madrid. A falta de cinco segundos, con 63-63, Mark Simpson fallaba un tiro libre y Fassoulas cogía el rebote. El Paok Salónica se disponía a atacar para ganar, pero el pívot griego, que luego se hizo político, perdió el balón ante la inteligencia de Brown, que 'de paso' anotó sobre la bocina evitando la prórroga y decidiendo la victoria. Aquí lo podéis ver. Es una jugada histórica.


No fue su único gran triunfo europeo. De hecho, ganó la Euroliga (bueno, entonces todavía no se llamaba así) en el Tracer de Milan de McAdoo, Meneghin y D'Antoni (87-88) en lo que fue la primera Final Four continental. Después de eso, voló a Málaga, donde cimentó junto a Arlauckas, Fede Ramiro y demás la pasión de la ciudad por el basket, y desde ahí a Madrid. Bajo el techo del palacio de Goya vivió dignamente la transición pre y post Sabonis, de quien fue compañero bajo los tableros en la primera liga blanca en seis años (92-93).

En total fueron 205 partidos ACB con 17,9 puntos y 8,7 rebotes. Numerazos.

Antes de su trayectoria europea, también tuvo tiempo para cinco años en la NBA. De hecho, fue número 13 del draft de 1980. Pero ni en Atlanta Hawks ni en Golden State tuvo un papel importante (4,4 puntos y 3,5 rebotes). Se señala que un traspaso en el que se vio implicado es uno de los más ruinosos de la historia de la liga y permitió a los Boston Celtics hacerse con Kevin McHale y Robert Parish a cambio de sus derechos y los de Joe Barry Carroll.

Me comentaron hace algo de tiempo que está en el estado de Georgia y colabora en algún aspecto con la organización de los Hawks. El próximo 20 de agosto cumplirá 54 años y, seguro, a menudo recordará su tiempo entre nosotros.

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