sábado, 11 de agosto de 2012

Juanma López Iturriaga: La sublimación del contraataque

¿Persiguiendo la bola en la búsqueda de una bandejita más?

Cosas de las efemérides y de la historia olímpica: ayer se cumplieron años (28) desde aquella final España-USA en Los Angeles-84. De todos los componentes de aquel equipo español que nos permitió soñar, creo que al que mejor le ha ido desde entonces ha sido a Juan Manuel López Iturriaga, el 'Palomero'.

Iturriaga no se contentó con culminar seis años después una completa carrera profesional, centrada prácticamente en el Real Madrid. Después, supo reinventarse y formar parte sólida del 'show business', presentando distintos programas de televisión, realizando ácidos comentarios en partidos de basket y escribiendo en El País. Un tipo, a juzgar por cómo se expresa, muy inteligente, irónico, muy bien formado. 

El 'Itu' jugador seguramente no tenía tanto nivel, la verdad. Nacido y crecido en Bilbao, el Madrid le reclutó muy joven y se fue convirtiendo en complemento de su juego exterior, escudero del Delibasic o Brian Jackson de turno. Esa fue la llave para que en la selección ocupase también el mismo papel con Epi. A su corrección defensiva le unía un poderoso instinto para el contragolpe, o más bien para salir corriendo a poco que viese que su equipo recuperaba la posesión. Es una imagen icónica del baloncesto español verle asegurar una bandejita sin oposición.
Ahora.

Él mismo, tendente a reírse de todo, ha empezado por sí mismo y su leyenda. De hecho, su Twitter, muy recomendable, es @palomero14 (el número con el que jugó casi siempre) y su blog también se llama igual. Su tiro exterior era más bien de media distancia. Nunca fue un especialista en los triples.

También se destacó por una cosa: no huir nunca de la polémica. Cuando los periodistas querían un par de buenos titulares, allí estaba él, dispuesto a fustigar con más o menos suavidad al entrenador de turno, a algún compañero o a la propia prensa. Mítico fue su 'diálogo' a golpes con Mike Davis en la final de la temporada 83-84, la primera ACB. El Barcelona renunció a jugar el tercer partido porque Fernando Martín no fue sancionado.


Después de más de una década en el Madrid y un palmarés extensísimo (si miráis la Wikipedia acabaremos antes), probablemente sus roces con Drazen Petrovic en aquellos Real Madrid-Cibona precipitaron su salida, ya que el croata, otro que no se mordía la lengua, desembarcó en la Castellana en 1988. La de Iturriaga fue una trayectoria capicúa, ya que escogió el Cajabilbao para pasar las dos últimas temporadas. 

Hay mucho material sobre él en la red, pero sobre todo recomiendo un artículo de Jon Larrauri en Deia. Ayer me gustó mucho su artículo recordando la final de la que os hablaba al principio. Echadle un ojo.

Para terminar, aquí tenéis un vídeo con algunas jugadas suyas en el partido que decidió la liga de 1982.


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