lunes, 13 de agosto de 2012

Javier Buesa: Corazón de basket

Temporada 2002-03.

En el 2004, a los del basket nos conmocionó una noticia de esas que te dejan durante un rato aturdido. Javier Buesa debía dejar las canchas por un problema cardiaco. Se lo detectaron en un reconocimiento antes de empezar la pretemporada con el Alcudia, de LEB, y más vale la precaución en estas cosas para evitar escenas dolorosas, porque cada vez que ocurre algo tipo Antonio Puerta (o Hank Gathers en nuestro deporte, por poner un ejemplo) sí que no hay más remedio ya.

Así es que Buesa, un jugador de la cantera del Tau que no iba a ser una gran estrella pero sí se estaba convirtiendo en un profesional honesto de lo de meter canastas, tuvo que reinventarse sin dejar de ser él mismo. Le gustaba mucho el baloncesto y la vida no acaba en estar sobre el parquet.

Nos lo cuenta él personalmente. "Llevo desde que me retiré entrenando en un colegio aquí en Vitoria. En el colegio Corazonistas y he entrenado desde chicas cadetes y junior hasta chicos junior. Durante esta última temporada he entrenado a un equipo infantil de niños y el año que viene seguiré", afirma, visiblemente ilusionado, con el corazón fuerte para aguantar los altos y los bajos que supone llevar pizarra y no zapatillas.

Su actividad no acaba ahí. "Aparte de entrenar en este colegio, las dos últimas temporadas he sido segundo entrenador del Seky, equipo de 1ª Nacional. y el año que viene voy a entrenar al filial del Baskonia en esta misma categoría pasando a ser primero", añade. Además de todo esto, colabora con la cadena SER retransmitiendo los partidos del Baskonia.

"Me retiré pronto, pero no he podido desengancharme para nada. Cada temporada que termina acabo bastante saturado, pero en cuanto llega agosto vuelve el mono y es imposible dejar de estar ligado al basket", finaliza.

Con el Seky, en el que ha sido segundo entrenador. Es el tercero de la fila de arriba.
Atrás queda su ayuda (sobre todo en los entrenamientos) al equipo de su ciudad, Vitoria, con el que totalizó 12 partidos en ACB en dos temporadas distintas (2000-01 y 2003-04) con un global de 40 minutos. Una plataforma que le llevó a las categorías federativas con el Ourense  (LEB, 2001-02) y el Burgos (LEB-2, 2002-03), con el que promedió 12,5 puntos en 20 minutos. Era escolta y no recuerdo haberle visto jugar, pero a juzgar por las estadísticas, tenía un tiro peligroso de tres puntos (41% aquella temporada).

Hermosa historia, ¿no? Siempre hay esperanza por muchos palos que se reciban en la vida.

Además de su pasión por el baloncesto, también es gestor comercial en una entidad financiera desde hace cinco años.

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